La rentabilidad del autoconsumo frente a las tarifas energéticas de las compañías eléctricas

El auge del autoconsumo debido a la evolución tecnológica que se ha producido sobre todo en los últimos años, ha mutado por completo los hábitos de consumo en las unidades familiares, cuyo propósito en el presenta se basa en encontrar las mejores alternativas del mercado para establecer la eficiencia energética, una práctica de doble filo:

  • Por un lado, los sistemas actuales impulsan el uso de las energías renovables como fuente de alimentación y abastecimiento de los diversos dispositivos del hogar, fuentes de recursos gratuitos, inagotables y que proceden de la misma naturaleza. De esta manera, los equipos tan solo consumen lo justo y necesario.
  • Por el otro, esta nueva manera de consumir energía reduce de manera significativa la factura eléctrica del mes de la vivienda, ya que el usuario paga tan solo por la electricidad gastada.

Las autoridades europeas se han sensibilizado con la causa por luchar contra la sobreexplotación de combustibles tóxicos como el petróleo o materiales como los plásticos. Por esta razón, han trazado una serie de políticas medioambientales que pretenden mitigar los daños de esta crisis climática irreversible que vive el presente. La normativa 20-20-20 se firmó entre todos los países de la unión para conseguir tres propósitos a lo largo de este año:

  • Reducir las emisiones contaminantes en un 20 %
  • Aumentar y promover en un 20 % el uso de sistemas eficientes como el autoconsumo
  • Ahorrar el 20 % del consumo de energía eficiente

La Unión Europea dispone de herramientas diversas para poder lograr el objetivo. La conciencia medioambiental en España está muy por detrás de los países del norte, como Alemania, Suecia, Reino Unido o Noruega. También es cierto que las economías permiten un mayor avance en las tecnologías y el modelo de sociedad que describiremos a continuación pretende reflexionar sobre la rentabilidad del autoconsumo frente a las tarifas en las redes eléctricas convencionales.

Las ventajas del autoconsumo

Como este sistema nació hace relativamente poco y se consagra como la apuesta fértil del futuro sostenible, el Gobierno español destina parte del presupuesto del Estado anual a las Comunidades Autónomas para financiar y otorgar subvenciones a aquellas familias que deseen instalar una estación fotovoltaica en el hogar. Tanto los procesos como las bonificaciones dependen de cada CC. AA, pero las cantidades oscilan entre 3.000 y los 6.000, dependiendo de cómo sea el montaje.

Pese a que puede provocar un desembolso inicial más elevado que la media de productos que se encuentran en el mercado, como podría ser el caso del gas natural. No obstante, el usuario debe mirarlo como si se tratase de una inversión, en la su dinero está garantizado que volverá de nuevo al bolsillo a medio y largo plazo.

¿Cómo vuelve el dinero? En forma de ahorro. El cambio puede provocar que las familias reduzcan hasta un 70 % en sus facturas eléctricas del hogar. Y como, además, estos sistemas de autoconsumo tiene una vida media de 30 años, puede llegar a generar incluso beneficios económicos.

La gran desventaja del autoconsumo: es espacio

Disponer de un exterior amplio o de una terraza que facilite la instalación de un parque fotovoltaico resulta esencial para disfrutar de todas las ventajas. En caso contrario, es necesario replantearse su rentabilidad. Aquí puede que la contratación del servicio energético por medio de las redes eléctricas convencionales, pues los tipos de hogares en España que se caracterizan por viviendas en bloque de pisos, puede complicar un montaje. 

Existen alternativas aun así. Se pueden adquirir  baterías de almacenaje de energía para complementar con el sistema, pero en la actualidad no compensan a nivel económico. Por eso es importante determinar el tipo de casa que se tiene y el provecho que las energías renovables pueden garantizar antes de apostar por un sistema.

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