Documentación y requisitos para dar de alta la luz en la vivienda y en el negocio

La luz en el hogar es imprescindible para vivir junto con una larga lista de instalaciones que se necesitan dignificar en el entorno. El sistema de iluminación del hogar proporciona cierta necesidad relevante, pese a que se le dedica una mínima importancia. En el momento en el que se compra una vivienda lo primero que se debe realizar es dar de alta del suministro, con tal de poder disfrutar de los servicios más básicos que se deben disponer en el inmueble. 

Esta tarea resulta una auténtica odisea si no se ha realizado con anterioridad, ya que el usuario debe presentar una serie de documentos que es probable no haber visto nunca. Sin embargo, hemos de decir que este proceso es incluso mucho más sencillo de lo que parece. Por esta razón, en este artículo vamos a indicar cuáles son los trámites y requisitos necesarios para poder establecer el servicio de luz en la vivienda sin complicación alguna.

En primer lugar, este servicio, antes que nada, tiene que saber si se trata de un alta de suministro por segunda ocupación, esto es, porque  ya ha vivido alguien en dicha vivienda y, en consecuencia, haya obtenido suministro; o si, por el contrario, se trata de una vivienda nueva o se establecer la luz por primera vez. Lo más común y sencillo de realizar es el volver a dar en aquel inmueble que ya ha estado habitado, puesto que ya se dispone de referencias y no se tiene que empezar de cero.

En el caso de alquiler, los pasos son similares, pero es importante aun así que el usuario sea capaz de diferenciar dos elementos clave que también sirven para dar de alta la luz en una vivienda comprada: por un lado, la empresa distribuidora de servicios y, por el otro, la compañía comercializadora. Estas dos competencias se encuentran estrechamente conectadas, pese a que no comparten las mismas funciones:

Por un lado, la empresa distribuidora de luz se encarga de establecer puentes que hagan llegar el suministro a la vivienda a través de la canalización. Por el otro, la comercializadora es aquella a la que el usuario se pone en contacto para contratar una tarifa determinada y solicitar el alta. Estas compañías se encargan de llamar a las distribuidoras para establecer el consumo eléctrico en una determinada vivienda.

Documentación que se precisa para dar de alta la luz

En el caso de que se trate de una vivienda, el cliente debe aportar a la comercializadora, una vez que se pone en contacto para dar de alta el servicio:

  • Datos del titular del suministro
  • Dirección del domicilio
  • Potencia eléctrica
  • Código Universal del Punto de Suministro (CUPS)
  • Número de cuenta bancaria para domiciliar el pago de recibos

En el caso de que se trate de un negocio, prácticamente las condiciones y la documentación suele ser similar:

  • Datos del titular del suministro
  • Dirección del domicilio
  • Potencia eléctrica
  • Código Universal del Punto de Suministro (CUPS)
  • Cuenta bancaria

La realización de este trámite para dar de alta la luz tiene un precio determinado y regulado por el mercado. De este modo, el cliente se enfrenta a tres tasas, en el caso de que la vivienda sea nueva, y a si la casa o el negocio en cuestión son de segunda ocupación y no hayan pasado más de tres años desde la última vez que se estableció el servicio:

  • Derechos de extensión: en el caso de que hayan transcurrido más de 3 años desde el último servicio.
  • Derechos de acceso: ronda los 20 euros por kilovatio (kW).

Derechos de enganche: es fijo, de 9.04 euros, y lo cobra la empresa distribuidora por realizar la instalación del suministro.

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