Diferencia entre energía fotovoltaica y aerotérmica

El autoconsumo nace con la intención de facilitar la vida a los usuarios en la vivienda. Se trata de una alternativa sostenible que busca la eficiencia energética, una forma de ahorrar tanto consumo eléctrico como dinero en la factura del mes. En este sentido, existen dos sistemas que se han desarrollado en los últimos años gracias a que la revolución tecnológica del presente se ha interesado en fabricar modelos que se basen en la transformación de las energías renovables, fuentes inagotables, gratuitas y que proceden de la propia naturaleza.

En este sentido, este artículo pretende resaltar las ventajas de cada una de estas apuestas, con el objetivo de impulsar su uso en el hogar. Las autoridades europeas insisten en fomentar las instalaciones de energía renovable. Tal es su compromiso que parte del presupuesto que el Estado otorga a las Comunidades Autónomas se destina a ayudar a aquellas personas que desean montar una instalación fotovoltaica en la vivienda. 

Estas bonificaciones pueden rondar entre los 3.000 y los 6.000 euros, dependiendo de varios factores como las características de la casa, el tipo de instalación que se requiera realizar, entre otras.

Pese a que ambas fuentes de energía presentan en el mercado un precio medio por encima de otros sistemas más convencionales, lo cierto es que se debería analizar en perspectiva, es decir, en una inversión en donde el cliente tiene garantizada la devolución de toda su inversión.

Otro de los planes que fomenta el uso de los sistemas energético renovables conlleva a un plan europeo elaborado para que todos los países de la Unión logren el objetivo 20-20-20, esto es:

  • Impulsar y reactivar el consumo energético sostenible en un 20 %
  • Ahorrar un 20 % en el consumo eléctrico de las viviendas
  • Reducir las emisiones de partículas contaminantes para el planeta en un 20 %

Las placas solares: la alternativa más demandada del mercado

La energía solar se encarga de recoger la radiación solar, que no la iluminación que desprende, para transformarla en consumo eléctrico para la vivienda. De esta manera, el usuario no debe de preocuparse por si el día está nublado o lluvioso, pues recoge otras partículas que incluso en días con temperaturas pésimas es capaz de atrapar.

Se trata de un sistema limpio y sostenible que mediante la instalación de placas solares asegura el suministro incluso de noche, ya que dispone de unas baterías que actúan como fondo de almacenaje para acomular energía. Con todo, el ahorro procede de su independencia a la red eléctrica convencional, puesto que no se conecta al enchufe. 

De este modo, el 70 % de toda la energía que genera es renovable y, por lo tanto, gratuita. El usuario experimenta un ahorro que puede ir desde el 60 % al 85 % en la mayoría de los casos. Esto se debe a que las placas solares tienen una vida media que ronda los 30 años. A diferencia de los sistemas de gas natural, que precisan de cuidados y de un mantenimiento cada cierto periodo de tiempo, la energía solar fotovoltaica no da tantos problemas a la vida cotidiana.

La energía aerotérmica, la apuesta más económica para el usuario

La aerotermia supone el sistema que mejor se puede adaptar a una vivienda que se encuentra en un bloque de edificios, ya que su principal cometido resuelve la mayor preocupación en el presupuesto general de una factura: la calefacción y el agua caliente. En este sentido, el equipo extrae el 75 % de la energía del aire para convertirla en calor. 

El ahorro de las facturas puede ser del 25 % si se compara con el gas natural y hasta del 50 % en el caso del gasoil.

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