¿Cómo ahorrar luz en tu casa? Trucos y consejos

 

¿Cómo ahorrar en el recibo de la luz?

 

El elevado precio de la electricidad en el mercado energético, puede impedir que el consumidor consiga un ahorro significativo en el recibo y por ello tenga que recurrir a opciones como las que se contemplan a continuación:

  • Disminuir los kilovatios contratados es otro factor importante para rebajar el importe a pagar todos los meses y además ajustar la potencia de luz que realmente necesita en esos momentos.
  • Cambiar la tarifa de luz permite buscar una oferta mejor, que incluya descuentos mejores al igual que permanentes y consigan un ahorro en la factura de electricidad.
  • Disminuir el consumo de luzcon unas medidas de ahorro, que permitan gastar menos kilovatios hora (kWh) durante un periodo de facturación y por lo tanto pagar menos en la factura.

Reducir los kilovatios de luz para ahorrar

La potencia eléctrica es un concepto que se contrata al dar de alta la luz, que indica el máximo de electrodomésticos que se pueden conectar sin que salte el Interruptor de Control de Potencia (ICP) y se conoce como la parte fija de cualquiera factura eléctrica.

Reducir la potencia contratada es una gestión muy útil para el cliente, pero previamente tiene que calcular el término fijo necesario para su vivienda y así evitar posibles cortes en el suministro de electricidad. El siguiente gráfico muestra cuánto podría ahorrar un consumidor anualmente en potencia:

Ahorro potencia eléctrica

Comparar tarifas eléctricas para ahorrar

Las distintas comercializadoras del mercado brindan numerosas ofertas al usuario, pero para encontrar la más ventajosa se puede utilizar un comparador de tarifas eléctricas y comprobar cuál ofrece el mejor precio ligado a un descuento tanto en el término fijo como de consumo.

Esta aplicación solo necesita que el consumidor introduzca los datos de su suministro y no es necesario incluir ningún dato personal para realizar la búsqueda. La siguiente tabla muestra las tarifas de las cinco grandes comercializadoras del mercado:

Compañía Tarifa Término Potencia Término Consumo
logo de EDP Luz Máximo Ahorro 0.1144 €/kW día 0.1216 €/kWh
logo de Iberdrola Plan Estable 0.1229 €/kW día 0.1146 €/kWh
logo Repsol Tarifa Online 0.1175 €/kW día 0.1290 €/kWh
logo Endesa One Luz 0.1124 €/kW día 0.1199 €/kWh
logo Naturgy EcoEasy Luz 0.1233 €/kW día 0.1060 €/kWh

¿Puedo cambiar la compañía de la luz para ahorrar en la factura eléctrica?

Si el cliente no está conforme con el coste de su factura eléctrica la maniobra más recomendada es la de cambiar de compañía de luz y además el suministro no se ve interrumpido en ningún momento.

Una vez comparadas todas las tarifas del mercado de electricidad, el usuario tiene que ponerse en contacto con la comercializadora escogida y facilitar toda la documentación que se detalla a continuación:

El cambio de compañía eléctrica se realiza en un plazo aproximado de 15 a 20 días hábiles. Por esta razón, es posible que el cliente reciba una última factura con la comercializadora anterior y la siguiente incluya ya todos los cambios establecidos.

¿Tiene coste el cambio de compañía?

El cambio de compañía de luz es un trámite sencillo y absolutamente gratuito para el cliente. Tras la apertura del mercado de electricidad (liberalización del mercado), el usuario puede contratar una tarifa con cualquier comercializadora y mantener el mismo suministro de electricidad que es proporcionado por la distribuidora de su zona.

Desde 2009 la actividad comercial va separada de la labor de distribución eléctrica. De la misma manera ocurre con el el mercado de gas natural.

Cómo reducir el consumo eléctrico

El cliente puede no querer modificar ningún aspecto del contrato que tiene con la comercializadora, pero para ahorrar en la factura de electricidad también puede llevar a cabo una serie de medidas que son muy eficaces y que quedan reflejadas a continuación:

  • Consejos para ahorrar electricidad en casa
  • Desconectar los electrodomésticos que no use: no debe dejar los aparatos conectados en estado de reposo o «stand by».
  • No utilizar programas de lavado caliente en lavadora y lavavajillas.
  • No tener el agua caliente a más de 40º porque consume más al tener que mezclarse luego con agua fría y así regular la temperatura de la misma.
  • Emplear el calor residual para terminar de cocinar la comida.
  • Aprovechar al máximo la luz solar o apagar las bombillas que realmente no se estén utilizando.
  • En verano apagar el aire acondicionado una hora antes de salir de casa y siempre evitar las fuertes bajadas de temperatura para enfriar con rapidez el ambiente.
  • En invierno se recomienda programar el encendido de la calefacción una hora antes de llegar a casa y de la misma manera que con el aire acondicionado, no subir de manera brusca la temperatura para calentar el ambiente de forma casi instantánea.

También es útil para controlar el consumo eléctrico de la vivienda el incorporar un medidor eléctrico en el cuadro eléctrico. Este aparato te proporcionará el gasto de electricidad en tiempo real, por lo que te será útil a la hora de comprobar si se está produciendo el ahorro que deseas.

¿Cómo ahorrar con el precio por horas?

Esta nueva forma de tarificar el Precio Voluntario al Pequeño Consumidor (PVPC) obliga a planificar los grandes consumos en las horas más baratas del día. Sin embargo, se deberá tener disponibilidad y compromiso para poder lograr un verdadero ahorro en la factura eléctrica

Los consumidores que quieran ahorrar aún más podrán contratar la modalidad de discriminación horaria dentro de la tarifa de luz por horas. De esta manera, siempre se sabrá que los precios más baratos serán en las horas valle (aunque van cambiando hora a hora).

La discriminación horaria por horas implica tener 14 precios de luz en horaria valle (barato) y 10 precios de electricidad en punta (caro). Mientras que en el PMP o en cualquier tarifa de mercado libre solo se tendrá un precio para el valle y otro para el punta.

¿Cómo ahorrar con el precio del kWh?

Para ahorrar en el precio del kilovatio hora (kWh) lo más rápido y aconsejable es suscribir una tarifa de luz con el precio del término de energía más bajo posible. Para ello, es conveniente conocer todas las tarifas que se comercializan en el mercado de la luz, tanto libre como regulado.

La mejor manera de encontrar la tarifa o el plan de electricidad que más se adapta a cada usuario o punto de suministro es utilizar el comparador de tarifas de luz. Este requiere únicamente de una serie de datos e informaciones sobre el punto de suministro y el cliente:

  1. Tipo de energía.
  2. Potencia eléctrica contratada en kW.
  3. Consumo anual.
  4. Interés en la discriminación horaria.

Otras formas de ahorrar están basadas en adaptar el consumo eléctrico a los distintos hábitos que hacen que el impacto en el recibo de la luz sea menor. Estos son los siguientes:

  • Sustitución del sistema de iluminación, cambiando las clásicas bombillas por nuevos LED.
  • Programar los aparatos que gastan más energía en períodos de madrugada, cuando la electricidad está más barata.
  • Aprovechar la luz solar durante la mayor parte de horas del día.
  • Utilizar los sistemas de climatización de manera eficiente, manteniéndolos a temperatura constante
  • Preocuparse por el aislamiento de las zonas climatizadas, para evitar el gasto energético en balde.
  • Contratar la discriminación horaria en los casos en que se pueda adaptar el consumo.
  • Consultar tarifaluzhora.es todos los días en caso de tener suscrita la tarifa de luz por horas, para conocer cuáles son las horas más económicas para consumir luz de cada día.

¿Por qué se ahorra apagando el termo eléctrico?

El termo eléctrico al no ser un electrodoméstico que vaya a estar utilizándose durante todo el día, es aconsejable no mantenerlo activo durante todas las horas en las que no se necesita. En el mercado nos encontramos con dos variedades de termo eléctrico:

  • Termos eléctricos programables: Estos aparatos incorporan en su sistema un panel para indicar las temperaturas y los periodos en los que el termo deberá permanecer encendido. Sin duda, facilitan el ahorro en electricidad, ya que al estar inactivo durante las horas en las que no se usa, no realiza ningún tipo de gasto energético.
  • Termos eléctricos sin temporizador: Para esta modalidad tenemos dos alternativas de ahorro: una es desenchufarlo de la red eléctrica y la otra es comprar un temporizador digital. Si tomamos como opción la última, tendremos las mismas prestaciones y comodidades que con un termo programable. Los temporizadores digitales incluyen igualmente un panel de botones en el que introducir las franjas en las que necesitamos que el termo esté encendido.

Los termos llevan una cobertura aislante para evitar grandes pérdidas de calor (energía). Sin embargo, el agua no se calienta de manera inmediata y por esta razón, se consume más energía. El temporizador permite que el termo se apague cuando la temperatura esté en la indicada y se enciende cuando detecta que hay un descenso en la temperatura. Esto hace que el termostato esté utilizando energía aunque no esté calentando agua.

A la hora de elegir la capacidad para el termo eléctrico hay que tener en cuento el uso de agua que se hace en la vivienda, es decir, cuántas personas lo usan al día y qué consumo hacen del mismo, ya que cada familia tiene unos hábitos de consumo diferentes. Además, también influirán las tomas de agua que haya en la casa. Te ponemos algunos ejemplos:

  1. Termo eléctrico de entre 80 litros y 150 litros: Perfecto para viviendas que tengan toma de agua en la ducha, fregadero y lavabo, y con no más de tres habitantes en la casa
  2. Termo eléctrico de 200 litros: Idóneo para viviendas con toma de agua en ducha, fregadero y lavabo y que tengan entre 4 y 5 habitantes en la vivienda.

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¿Cómo ahorrar en la factura de la luz?

Índice

En el pasado mes de enero, el precio de la luz llegó a ascender a los 91,88 euros, por lo que cada día la mayoría de las familias buscan reducir sus facturas utilizando todos los métodos posibles. Lo primero que hay que tener en cuenta para ahorrar es elegir el modelo de tarifa y potencia que se ajusten a la calidad y al precio. E, incluso, a veces es más rentable la opción de escoger una tarifa de discriminación horaria.

El precio según horario, se refiere a que según la función de los horarios de consumo del usuario, en ocasiones es muy conveniente contratar una tarifa de discriminación horaria porque hay franjas de tiempo –normalmente de 23 a 13 horas­­– donde el consumo es mucho más barato. Para ello, necesitas elegir la tarifa que se ajuste al horario en el que realices tareas de mayor gasto.

Por otra parte, también tienes que tener en cuenta los electrodomésticos que consumen más electricidad y ciertos consejos que conviene seguir:

  • El frigorífico es el que más gasta sin duda al tener que estar conectado todo el día. Consume aproximadamente el 30,6% de la energía de los hogares. Para ahorrar gasto, presta atención a cerrar bien la puerta y no dejarla mucho tiempo abierta. Además, si metes alimentos que estén calientes produces más gasto eléctrico porque el frigorífico tendrá que utilizar más potencia para enfriarlos antes.
  • La televisión. Para reducir gasto en televisión, hay que apagarla desde su interruptor, no desde el mando, o comprar televisores con tecnología LED –consumen un 25% menos de luz–.
  • La lavadora y el lavavajillas. En este caso, hay que intentar que cada electrodoméstico esté lleno en su uso para poner los menos programas posibles. Igualmente, también se recomienda el lavado en frío y ciclos de lavado cortos para la lavadora. En cuanto al lavavajillas, muchos incluyen programas que son ecológicos.
  • Los ordenadores. Para ello, podemos bajar la iluminación de la pantalla y conectarlos en regletas con base de conexión múltiple para que con el interruptor se apague todo a la vez.
  • Asegúrate además de apagar la luz de una habitación cuando sales de ella. La costumbre de dejar las luces de todas las habitaciones encendidas aunque estén vacías, consume mucho.
  • Cuando te vayas de fin de semana o de vacaciones, apaga todos los electrodomésticos que puedas y déjalos desechunfados de la luz. Y, si no tienes que dejar la nevera llena, puedes incluso desconectar del todo la luz.
  • Desde la liberalización del sector hay muchas compañías que ofrecen electricidad. Mira bien tu factura, pregunta a tu compañía qué tarifas y descuentos ofrecen y compara con otras.
  • Comprueba la potencia contratada. Quizá tiene smucho más de lo que realmente usas.
  • Aprovecha el calor del horno o de la vitrocerámica para cocinar varias cosas a la vez.
  • Aísla adecuadamente las puertas y ventanas para que no se escape el calor en invierno y haya que consumir más.

Asimismo, un experimento desarrollado por El blog verde, demostró que desconectando completamente la mayoría de los electrodomésticos de la casa se puede ahorrar hasta un 75% de la factura de la luz.

Por último, no hay que olvidar que es mejor la opción de comprar bombillas de bajo consumo o limpiar los radiadores y purgarlos al comienzo del invierno para conseguir la temperatura ideal en el menor tiempo posible.

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Guía para ahorrar en tu factura de luz: trucos y consejos


Factura de luz

¿Cómo ahorrar en la factura de la luz?

Ahorrar en la factura de luz es posible, adoptando una serie de medidas tanto en los hábitos de consumo eléctrico del cliente, como del contrato de suministro de luz. Para conseguir un importante ahorro energético, es importante conocer los elementos que componen el recibo de luz.

Elementos principales de la factura de luz:

Término de potencia:

Tiene un coste fijo y hace referencia a la potencia contratada en la vivienda o local. A mayor potencia eléctrica, mayor será el coste a abonar por este término.

Término de consumo:

Viene determinado por el número de kilovatios hora (kWh) consumidos durante el periodo de facturación. Su coste dependerá del consumo y del precio del kWh marcado por la comercializadora.

Existen distintas medidas para ahorrar en la factura de la luz, y, entre ellas, se encuentran:

  1. Cambiar de tarifa de luz
  2. Cambiar de compañía
  3. Reducir la potencia contratada

Trucos para ahorrar luz

Todos aquellos usuarios que quieran reducir el número de kWh consumidos durante el periodo de facturación pueden hacerlo aplicando una serie de medidas para ahorrar energía.

  • Consejos para ahorrar luz en el hogar:
  • Lavavajillas y lavadora: programas cortos o eco y de agua fría
  • Frigorífico: mantener una temperatura de entre 3 y 7 grados
  • Utilizar calor residual al cocinar, apagando el fuego u horno antes de terminar la cocción
  • Desenchufar aquellos aparatos eléctricos que no se estén utilizando, evitando así el modo ‘stand-by’
  • Aprovechar al máximo la luz solar
  • Uso de bombillas LED
  • Utilizar el termostato y evitar cambios bruscos de temperatura, ya que suponen un derroche energético

¿Cómo ahorrar luz con el aire acondicionado?

En verano, intenta evitar las fuertes bajadas de temperatura para enfriar la vivienda en el menor tiempo posible. Además, intenta apagar el aire acondicionado una hora antes de salir de casa.

¿Cómo ahorrar luz con el termo eléctrico?

El termo eléctrico no es un aparato que se utilice constantemente. Por ello, no será necesario mantenerlo activo las 24 horas del día, solo las horas en las que verdaderamente se necesita. El cliente puede adquirir un temporizador -si su termo no cuenta con él- y podrá programar las horas de funcionamiento.

¿Cómo ahorrar luz con calefacción eléctrica?

Ahorrar con la calefacción eléctrica es posible siempre y cuando el usuario programe el encendido de la misma unas horas antes de llegar a su vivienda. Es importante mantener una temperatura estable, ya que si se aumenta la temperatura de forma brusca, el consumo de energía será superior.

Compara las tarifas para ahorrar en el recibo de luz

Cambiar de tarifa eléctrica puede suponer un ahorro importante en la factura de luz. Contratar la tarifa de luz que mejor se adapta a las necesidades y hábitos de consumo del cliente es una gran oportunidad para reducir el recibo de la luz.

Contratar la tarifa de luz más barata es posible. Para ello, el usuario debe realizar una previa comparación de las distintas ofertas del mercado y apostar por aquella que ofrece un precio competitivo y mejores condiciones.

Compara y encuentra las mejores tarifas de luz aquí.

El cambio de tarifa de luz es un trámite totalmente gratuito para el cliente, siempre y cuando la oferta contratada anteriormente no conlleve periodo de permanencia.

El plazo para hacerse efectivo oscila entre los 15 y 20 días hábiles, y es que para que se produzca el cambio, debe finalizar el periodo de facturación vigente.

¿Puedo ahorrar con una tarifa con discriminación horaria? Los usuarios que realicen la mayor parte de su consumo eléctrico durante las últimas horas del día y primeras horas de la mañana, pueden ahorrar en su factura si contratan una tarifa con discriminación horaria.

  • ¿Cómo identificar la mejor tarifa de luz?
  • Descuento indefinido
  • Servicio de mantenimiento opcional
  • Contrato sin permanencia

¿Cambiar de compañía me ayudará a ahorrar en la factura de luz?

Otra de las opciones para ahorrar en la factura de la luz es el cambio de compañía eléctrica. Se trata de una gestión gratuita -siempre y cuando no haya de por medio un periodo de permanencia- que el usuario puede realizar tantas veces como crea conveniente.

Entre las ventajas del cambio de compañía están:

  1. Buscar y contratar el precio del kWh más barato
  2. Encontrar la comercializadora con mejores condiciones

Con la ayuda del comparador de luz, el usuario podrá contemplar las distintas ofertas de las comercializadoras, junto a su precio y condiciones.

¿Cuánto ahorro reduciendo la potencia contratada?

Los usuarios también pueden conseguir un ahorro en su recibo de luz reduciendo la potencia contratada de su vivienda. Con esta gestión, disminuirá el término de potencia de su factura de luz.

A la hora de reducir la potencia eléctrica, es muy importante que el cliente calcule el número de kilovatios (kW) necesarios en su vivienda, y es que si contrata una potencia inferior a la que verdaderamente necesita, sufrirá continuos cortes de suministro eléctrico siempre que sobrepase los kW contratados.

La distribuidora eléctrica solo permite realizar un único cambio de potencia al año.

¿Cuánto cuesta bajar la potencia contratada?

Reducir la potencia contratada tiene un coste para el usuario, que tendrá que abonar los denominados derechos de enganche. Su precio es de 9.04 € + IVA.

¿Cuál es el plazo para bajar la potencia contratada?

El plazo para hacer efectiva la reducción de la potencia contratada oscila entre los 15 y 20 días hábiles.

Curva de carga, ¿qué es y cómo te ayuda a ahorrar?

La curva de carga es la representación gráfica del consumo de electricidad realizado en un periodo de tiempo concreto. Con ella, el usuario podrá contemplar cuándo consume más electricidad, identificando los picos de demanda que se producen en su instalación.

Todos los usuarios pueden acceder a la curva de carga de su punto de suministro a través del área de clientes de su distribuidora eléctrica o, en su defecto, de su comercializadora. En ella, se mostrará cuál ha sido el consumo, cuándo se ha producido y cuándo la demanda de electricidad es más elevada.

Los datos aportados en la curva de carga suelen a modo de gráfica, donde el estudio del consumo eléctrico es más sencillo. Sin embargo, si el cliente lo desea puede descargarse los datos en un archivo de Excel.

Gracias a la curva de carga, el usuario puede ahorrar en su factura, ya que puede programar y gestionar su consumo eléctrico y moverlo a las horas de menor coste, haciendo un uso más óptimo y eficiente de la energía.

¿Cómo ahorrar luz con inteligencia artificial?

Muchas compañías han sabido aprovechar los nuevos avances tecnológicos para hacer la vida más fácil a sus clientes y ayudarles a realizar un consumo eléctrico eficiente, reduciendo así el importe de sus facturas de luz.

Con la llegada del asistente de Google o Alexa, asistente virtual ubicado en la nube de Amazon, comercializadoras como Endesa, permiten a sus clientes conocer el histórico de su consumo eléctrico.

Endesa y Alexa han creado comandos de voz epecíficos para que el usuario pueda conocer, sin necesidad de acceder a ‘Mi Endesa’, cuál es su consumo de energía y demás información sobre su contrato.

A día de hoy, ahorrar luz y realizar un consumo eléctrico más eficiente es posible con la ayuda que proporciona la inteligencia artificial.

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Ahorro en la factura de la Luz → 10 Trucos para pagar menos

Es muy probable que puedas ahorrar mucho dinero en tu factura de la luz y no lo sepas. No te preocupes, aquí encontrarás diferentes trucos que funcionan para ahorrar una parte significativa de tu consumo energético. Algunos son muy fáciles de aplicar y otros son más complejos, pero todos te ayudarán a ahorrar electricidad en casa 

Contenidos

Ahorrar en la factura de la luz a través del contrato y la tarifa

 Baja la potencia contratada

Seguramente la forma más sencilla de gastar menos en luz.

A grandes rasgos la factura de la electricidad se divide en:

  • Consumo eléctrico: Es lo que has consumido durante el periodo y varía en función de si gastas más o menos electricidad. Es un gasto variable en función de tu consumo.
  • Potencia: Es la potencia máxima que tienes contratada. Es decir, la cantidad máxima de electricidad que puedes consumir en un momento dado (un símil serían los megas de internet de velocidad en casa). Es un gasto fijo por día en función de la potencia contratada.

Ejemplo de una factura de electricidad de Endesa con sus dos grandes conceptos: consumo energético y potencia

Ejemplo de una factura de electricidad de Endesa con sus dos grandes conceptos: consumo energético y potencia

Ejemplo de una de mis facturas de luz con Endesa

Entonces, una forma de reducir tu factura eléctrica es contratar menos potencia de la que tienes actualmente para reducir la parte fija de tu gasto en luz.

Te podrás beneficiar de este truco en caso de que tengas contratada más potencia de la que realmente necesitas.

Para saberlo, la forma más exacta es mirarlo en tu contador digital. Aquí te dejo un vídeo que te explica cómo hacerlo (gracias Daniel C. por la información):

Si la potencia máxima es menor que la contratada, podrás bajarla y ahorrar en tu factura. 

Para solicitar la bajada de potencia desde la página web de tu compañía eléctrica o llamando a su teléfono de atención al cliente. Debes tener en cuenta que bajar la potencia tiene un coste de unos 10€, pero que recuperarás fácilmente.

Es muy importante que no se te vaya la mano bajando la potencia, ya que si es demasiado baja te saltarán los plomos constantemente y volver a subirla es mucho más caro (unos 40€), por lo que más vale ser prudente.

Para que te hagas una idea, con nuestra tarifa actual, bajar 1kW permite ahorrar unos 50€ al año. Nosotros teníamos más de 6 kW contratados y bajamos a 4.6 kW. Como nunca nos saltaron los plomos decidimos bajar hasta unos 3 kW. Es decir, desde el principio nos vamos a ahorrar unos 150€ al año, que no está mal.

Ten en cuenta que tenemos un piso muy pequeño y tanto el agua caliente como la calefacción funcionan con gas; puede que esta potencia no sea suficiente en tu caso. 

El esfuerzo es mínimo, por lo que por poco que sea el ahorro, vale la pena ponerlo en práctica.

Gasta menos por la noche y por la mañana: Discriminación horaria

Otra de las formas de ahorrar en la factura de la luz es adherirse a la discriminación horaria (lo que antes se conocía como tarifa nocturna).

La discriminación horaria consiste en pagar menos durante la noche/mañana y más durante el día. Existen dos modalidades de discriminación horaria en función de la potencia que tengas contratada:

2 periodos/tramos (para potencias de menos de 15 kWh)

  • Horario valle (precio menor): De 22 a 12h en invierno y de 23 a 13h en verano → 14 horas
  • Horario punta (precio mayor): De 12 a 22h en invierno y de 13 a 23h en verano → 10 horas

3 periodos/tramos (para potencias de más de 15kWh)

  • Horario valle (precio menor): De 1 a 7h → 6 horas
  • Horario llano (precio intermedio): De 23 a 1h y de 7 a 13h → 8 horas
  • Horario punta (precio mayor): De 13 a 23h → 10 horas 

El precio de cada tramo es, aproximadamente, un 50% más barato en el horario valle y un 20% más caro en el periodo punta. Por este motivo, si consigues concentrar un 30% o más de tu consumo en el horario valle, podrías ahorrar en tu factura de la luz.

Mi experiencia con la discriminación horaria ha sido muy positiva. En casa de mis padres la contratamos y permitió ahorrar un 30-40% en la factura, haciendo cosas como:

  • Poner un temporizador en el acumulador eléctrico de agua caliente de forma que solo funcionaba por la noche.
  • Encender el lavavajillas solo por la noche.
  • Cocinar, poner lavadoras y pasar la aspiradora principalmente por la mañana (hasta las 12h o 13h en función de la época del año).

De esta manera pudimos concentrar una gran parte del consumo de electricidad en el horario valle, momento en que la electricidad sale casi a mitad de precio.

Si en tu casa no suele haber nadie durante el día y crees que puedes concentrar el consumo (lavadoras, lavavajillas, cocina, etc.) en el horario valle es posible que salga a cuenta. Algunas compañías cobran unos 9€ por hacer el cambio de tarifa, aunque hay otras que lo hacen gratis.

Hay quienes incluso compran una batería de mucha capacidad, la recargan por la noche (cuando la electricidad es más barata) y la usan como fuente de electricidad durante el día. Aunque si te digo la verdad, no sé hasta qué punto sale a cuenta.

Si existe una compañía mejor, plantéate cambiar

Es bueno revisar de vez en cuando las diferentes ofertas que hay en el mercado para saber si nuestra compañía nos ofrece un precio competitivo. Tampoco se trata de cambiar de compañía si estás contento con la tuya y la diferencia respecto a la competencia es mínima, pero nunca está de más estar informado.

Curiosamente, a raíz de escribir este artículo hice un poco de investigación sobre nuestras tarifas actuales de luz y gas y me encontré con una grata sorpresa…

Actualmente tenemos contratada la luz y el gas con Endesa (nos hacían un pequeño descuento por tener ambos servicios) y me di cuenta de que la misma compañía había lanzado su nueva tarifa Endesa One donde la electricidad cuesta un 20% menos y la potencia y el gas un 5% menos aproximadamente (fue un sentimiento agridulce: había estado pagando de más pero a partir de entonces podría ahorrar). Por lo que nos cambiamos sin pensarlo dos veces.

Por cierto, si a día de hoy no eres cliente de Endesa y contratas Endesa One con este enlace de invitación te darán 20€ a ti y 20€ a mí por cada servicio que contrates (había la opción de quedarme yo con 40€ pero creo que es mejor compartirlos, ¿no? ).

Antes de cambiar de contrato a Endesa One o cualquier otra compañía te recomiendo que eches un vistazo al comparador oficial de tarifas de energía de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Ahí encontrarás todas las compañías energéticas españolas y podrás estimar el coste anual de electricidad y gas con cada una de ellas.

Los servicios adicionales no siempre son necesarios

A menudo tenemos contratados servicios de mantenimiento que incluyen revisiones anuales y/o una mejor asistencia en caso de incidencias. Estos servicios pueden valer entre 50 y 100 € al año.

No digo que los canceles sin más, pero es bueno ser consciente de lo que se está pagando para saber exactamente qué incluye y valorar si vale la pena o no.

Nosotros cancelamos los dos servicios extras que teníamos contratados (para luz y gas) ya que calculamos que nos salía más a cuenta pagar puntualmente a un técnico para hacer las revisiones pertinentes.

Al final todo suma y, al ser un gasto recurrente, es importante que lo mantengamos a ralla.

️ El futuro es renovable

Apostar por energías verdes o renovables no solo contribuye al medio ambiente sino que puede suponer un gran ahorro en electricidad. Si bien es cierto que la mayoría de nosotros no nos planteamos instalar un sistema de energía renovable en casa, creo que no está de más saber un poco sobre el tema.

Además, creo que es algo de cierta relevancia en el momento de elegir un piso o casa donde vivir, ya que el hecho de disponer de este tipo de sistemas podría reducir considerablemente el coste de las facturas de luz y gas.

Actualmente existen varios tipos de sistemas de energía renovable que se pueden instalar en una vivienda:

  • Energía solar térmica: Utiliza la luz del sol para calentar el agua y así evitar tener que utilizar electricidad o gas para el mismo fin.
  • Energía solar eléctrica: Utiliza la luz del sol para obtener energía eléctrica. Esta energía puede ir directamente a la corriente (sistema más barato) o almacenarse en baterías para su posterior uso (sistema más caro).
  • Energía eólica: Usa el viento para obtener electricidad.
  • Energía geotérmica: Usa la temperatura de las capas más profundas de la tierra para la climatización de la vivienda. Por lo visto no es un sistema caro de habilitar cuando se está construyendo la vivienda pero sí para viviendas ya construidas (requiere cavar un agujero muy profundo en la tierra). 

Paneles solares: ejemplo de energía renovable que permite ahorrar en la factura eléctrica

Paneles solares: ejemplo de energía renovable que permite ahorrar en la factura eléctrica

La verdad es que no tengo demasiados conocimientos en esta materia, aunque mi actual piso tiene placas solares térmicas que nos ayudan a reducir el consumo de gas (sobre todo en verano cuando hace más sol). Algún día me gustaría ser autosuficiente y que mi casa tenga un consumo 100% renovable.

Si quieres saber más sobre el tema, al final del artículo dejaré unos enlaces que te pueden interesar.

Se me acaba de ocurrir que una combinación de la tarifa de discrimiación horaria (más barato por la noche) junto con la instalación de paneles solares conectados a la corriente (sin batería) que den energía durante el día sería una opción interesante y más asequible para utilizar energías renovables y ahorrar mucho dinero en la factura de la luz

Ahorrar en electricidad reduciendo el consumo

️ Ten cuidado con el frigorífico y el congelador

El frigorífico y el congelador son los electrodomésticos que más consumen en las viviendas, y su eficiencia energética tiene un impacto muy elevado en la factura de la luz.

Hay varias formas de ahorrar con la nevera y el congelador que seguramente hayas oído alguna vez:

  • Piensa qué quieres coger antes de abrir la nevera (esto debería aplicármelo a mí mismo…)
  • No pongas alimentos calientes en la nevera, espera a que se enfríen. A parte de gastar menos, esto permite cuidar más de su motor.
  • Procura que no haya hielo en el congelador (parece mentira pero un congelador helado gasta mucho más).
  • Ajusta la temperatura a 4 o 5ºC para la nevera y a -15ºC para el congelador.
  • Procura que estos electrodomésticos no estén muy pegados a la pared y, si puedes, no los coloques cerca de otros aparatos que emitan calor como el horno o la secadora.


Así es como no se debería tener el congelador

A parte de todos estos consejos, creo que lo que tiene más impacto en la factura de la luz es la elección del propio electrodoméstico.

Para tomar una buena decisión en la compra es imprescindible hacer un cálculo simple para saber cuál tiene mejor relación precio-eficiencia. No es complicado, se trata de saber lo que te va a costar cada aparato a largo plazo (por ejemplo 10 años) sumando su precio inicial y el coste de su consumo eléctrico (en la ficha técnica debe estar indicado su consumo anual).

Hay que vigilar porqué el precio sube de forma exponencial a medida que el aparato tiene una mejor clasificación energética, por lo que no siempre es mejor comprar el más eficiente.

Te pongo un ejemplo del cálculo:

En la siguiente tabla he seleccionado dos modelos similares (neveras “combi” de unos 360 litros) que tienen una diferente clasificación energética con la consiguiente diferencia en precio.

Para hacer el cálculo necesitamos saber su precio y su consumo eléctrico anual (disponible en su ficha técnica). A partir de ahí se puede estimar el consumo a lo largo de, por ejemplo, 10 años y sumarlo a su precio inicial para obtener el coste real:

Frigorífico Precio Consumo anual Coste anual electricidad* Coste 10 años
Bosch A+++ 1.050 € 182 kWh 33,03 € 1.050 + 33,03 x 10= 1.380,30€
SVAN A++ 530 € 274 kWh 49,73 € 530 + 49,73 x 10 = 1.027, 30€

(*) Asumiendo que el coste de electricidad se mantiene a lo largo del tiempo en 0,15€/kWh + 21% IVA = 0,1815€/kWh

En este ejemplo, la nevera más eficiente no sería la mejor elección ya que su menor consumo no compensaría su mayor precio. Cada caso será diferente, y también habrá otros aspectos a tener en cuenta, pero creo que este ejercicio te dará información útil para tomar una buena decisión. 

Por otra parte, en caso de que tengas una nevera o congelador muy viejos, es posible que te salga rentable cambiártelos. Para saberlo, tan solo debes hacer el mismo ejercicio y ver cuántos años tardarías en recuperar la inversión (el precio inicial de tu nevera sería de 0€). En caso de que no sepas cuánto consume al año puedes comprarte un medidor barato como este, cuantificar el consumo durante unos días y hacer la estimación anual (consumo/días analizados x 365).

Hace unos años hice este ejercicio con un congelador muy viejo (más de 15 años) de la casa de mis padres y el resultado fue que, comprando uno nuevo, en 2 años podían recuperar la inversión por el ahorro en la factura de la luz. Desgraciadamente al final no me hicieron caso y aún sigue ahí…

Misma luz a menor coste

Como imagino que sabrás, las bombillas son otro elemento con impacto en la factura de la electricidad que, si controlamos, nos ayudará a ahorrar.

Este es el tipo de bombilla en función de su nivel de gasto eléctrico:

 Incandescente/Halógena < De bajo consumo < LED 

Yo te recomiendo que si se te ha fundido una bombilla la compres directamente tipo LED, ya que son las que menos gastan y más tiempo duran. Aunque son algo más caras, hoy en día puedes encontrarlas a precios muy asequibles.

Ejemplo de bombilla que consume mucha energía y no permite ahorrar

Ejemplo de bombilla que consume mucha energía y no permite ahorrar

Bonita foto… lástima que su consumo cueste un ojo de la cara

Por otra parte, si tienes bombillas que no sean LED y te estás planteando si vale la pena cambiarlas antes de que se fundan, te muestro mi recomendación en la siguiente tabla por si te puede orientar. Cuantas más horas de uso de luz, más rápido recuperarás la inversión y más recomendable será cambiar:

Tipo de bombilla/uso >6 h/día 2 – 6h/día <2h/día Muy esporádicamente
Incandescente/ 

Halógena

Muy recomendable cambiar Muy recomendable cambiar Recomendable cambiar No haría falta cambiar
Bajo consumo Recomendable cambiar No haría falta cambiar No haría falta cambiar No haría falta cambiar

En nuestro caso decidimos sustituir todos los halógenos de casa y nos compramos estos LED que estaban bien de precio. Si quieres hacer el cálculo exacto del ahorro que te supondría cambiar a bombillas LED puedes acceder a la siguiente calculadora.

Por cierto, a la hora de elegir las bombillas, ten en cuenta su calidez de luz, indicada con la letra K de Kelvin. Aunque es algo muy personal, se recomiendan tonos más cálidos (3.000 K) para el salón y las habitaciones y tonos más blancos (4.000 – 4.500 K) para el baño o la cocina.

🤫 Stand by: El consumidor silencioso de electricidad

La mayoría de aparatos, cuando no los utilizamos entran en modo de reposo o stand by y siguen consumiendo energía.

Aunque este consumo no parece muy alto, al tener muchos aparatos durante varias horas al día en stand by, este consumo residual puede acabar suponiendo un incremento relevante en la factura de la luz.

En esta calculadora de la OCU puedes estimar cuánto te están costando todos estos aparatos eléctricos. Podrás comprobar que la factura sube fácilmente de los 50€ al año solamente con el consumo de stand by (es decir, por estar “apagados”).

Para evitar o reducir al máximo el gasto del stand by puedes usar algunos de los siguientes métodos:

  • Apagado manual: Tan simple como apagar lo que no usamos (¡apaga con el botón, no con el mano a distancia!). Esto es más fácil de poner en práctica en aparatos como la cafetera, el televisor o la pantalla del ordenador. Puedes ayudarte de una regleta como esta que permite apagar varios aparatos con un solo interruptor.
  • Apagado programado: Se trata de tener un enchufe programado con el horario de encendido y apagado. Es útil para aparatos como un router, un acumulador eléctrico de agua o los radiadores. En mi caso prefiero utilizar los digitales antes que los analógicos, ya estos no hacen ruido y ofrecen más opciones de configuración (si la diferencia de precio es razonable, claro).
  • Asesino de stand by: El stand by killer es un aparato muy interesante que descubrí cuando estaba en modo ahorro total de electricidad. Es similar a la regleta con botón pero con la peculiaridad de que él mismo corta la electricidad cuando detecta que un aparato se apaga y entra en modo stand by. De esta manera, solo tienes que preocuparte de apretar el botón cuando quieres usar el aparato (en casa de mis padres lo conecté a la regleta de la televisión, TDT, aparato de música, etc.).

🥵 No te pases con la calefacción y el aire acondicionado

Lo habrás oído mil veces, pero yo te lo vuelvo a repetir.

La calefacción y el aire acondicionado son grandes consumidores de energía y dinero. Dicen que cada grado que aumentas en el termostato de la calefacción supone un incremento del 7% en la factura de la luz. No sé si esto es cierto pero, en cualquier caso, úsalos con cabeza.

Las temperaturas que suelen recomendar son las siguientes:

  • En invierno la calefacción debería estar entre 19 – 21ºC de día (nosotros la ponemos a 18 – 19ºC y no pasamos frío) y entre 15 – 17ºC de noche (dentro de la cama no deberías tener frío con estas temperaturas).
  • En verano el aire acondicionado debería estar a 24 – 25ºC. 

La calefacción y el aire acondicionado son dos elementos con impacto muy positivo en nuestro bienestar y calidad de vida pero es importante no abusar de ellos. Para mí es normal estar en casa con jersey en invierno y con manga y pantalones cortos en verano para aproximarme al máximo a la temperatura de confort sin necesidad de usar aparatos que consumen energía.

El agua fría también lava la ropa

El último será rápido.

Muchas veces tenemos la tendencia de poner la lavadora a 30 o 40ºC por defecto para asegurarnos de que limpie toda la suciedad.

El tema está en que no es necesario lavar con agua caliente si te aseguras de quitar las manchas más difíciles antes de poner la lavadora (por ejemplo con jabón lavavajillas).

Con el programa de agua fría o rápido podrás ahorrar electricidad y tu ropa seguirá estando limpia.

Nota: Supongo que si tienes hijos la ropa tiene tantas manchas que poner una lavadora de agua caliente puede salir a cuenta.

¡¿A dónde está yendo el blog?! Empecé hablando sobre inversiones y he acabado explicando cómo pongo las lavadoras… ¡Que conste que sigo siendo el mismo!

Y hasta aquí mis consejos para ahorrar energía y disminuir la factura de la luz. Si te ha gustado te recomiendo este artículo lleno de trucos de ahorro. Y si tienes alguna duda o quieres hacer alguna aportación, estaré encantado de leerte en los comentarios 

¡Que viva el ahorro!

Fuentes:

Instituto para la Diversificación y ahorro de la Energía
Milar – Consumo frigorífico en una vivienda
Wikipedia – Energía renovable
Clickrenovables – ¿Qué ahorro puedo obtener con una sencilla instalación de placas solares térmicas?
El Confidencial – ¿Merece la pena el autoconsumo?

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10 trucos para ahorrar en tu factura de la luz

Posibles cambios de raíz

Antes de nada debemos ir a la raíz del problema. ¿Sabes lo que tienes contratado? ¿Es lo mejor para tus necesidades o estás pagando por algo que no necesitas?

Es importante que tengamos la potencia ajustada a nuestras necesidades, de lo contrario estaremos pagando de más. Si reducimos kW contratados, aunque sigamos en la misma tarifa (por ejemplo, si pasas de 4,6 a 3,45 kW) se nos aplicará el mismo precio pero lo multiplicaremos por un número de kW menor. Si la reducción nos hace cambiar de tarifa (pongamos por caso pasando de 10,3 kW -tarifa 2.1A- a 9,2 kW -tarifa 2.0A, para menos de 10 kW-) a ese número menor, además habría que añadirle el ahorro de tener un precio inferior por el que multiplicarlo. Puedes pedir orientación a tu comercializadora para que te aconseje sobre cuál puede ser tu potencia ideal.

Otro de los cambios que podría aportarte ahorro es pasar a una tarifa con discriminación horaria. Debes plantearte si te conviene o no según tu forma de consumir.

Por último, comprueba en tu factura si estás pagando por servicios de mantenimiento o similares. Puede que nunca los necesites (o que cuando los necesites no te cubran lo que te haya pasado) con lo cual es un sobre coste que pagas innecesariamente.

Trucos para reducir tu consumo

Una vez revisado todo lo anterior y aunque actualmente, en general, el precio que pagamos por energía consumida no es tan alto en comparación con el de potencia, toca fijarse en cómo reducir kWh consumidos.

Aquí tienes 10 trucos útiles: 

1. Elimina el stand by. Utiliza regletas para apagar completamente los aparatos que no puedan apagarse del todo por sí mismos.

2. Adapta la iluminación de tu hogar a cada momento y elige la bombilla adecuada para cada zona, si es posible de bajo consumo.

3. Aprovecha el calor del horno o el de la vitrocerámica para cocinar varias cosas a la vez o una después de otra y apágalos un poco antes de lo necesario para que los alimentos se acaben de cocinar con el calor residual.

4. Siempre que sea posible, utiliza programas cortos de lavado en frío en lavadora y lavavajillas.

5. No pongas alimentos calientes dentro de la nevera, subirás la temperatura e impedirás que el resto de cosas se enfríen correctamente. Cuando descongeles hazlo pasando el alimento a la nevera en lugar de dejarlo fuera, de esta forma el aparato aprovecha el frío que desprende.

6. Si tienes calefacción, aísla adecuadamente puertas y ventanas para evitar que el frío o el calor se pierdan.

7. Si tienes aire acondicionado procura no bajar de los 25ºC y apágalo unos 30 minutos antes de salir de casa. El frío residual será más que suficiente y tu cuerpo empezará a adaptarse a la temperatura exterior, evitando resfriados.

8. Utiliza los aparatos sólo cuando los necesites. Por lo general lo de que un aparato gasta más al ponerlo en marcha que dejándolo encendido constantemente aunque a menor potencia (el ejemplo clásico sería la calefacción) es una leyenda urbana.

9. Si tus aparatos no pueden programarse puedes comprar programadores en ferreterías o grandes superficies especializadas para controlar su consumo (por ej. en termos de agua caliente).

10. Si vas a comprar un electrodoméstico nuevo apuesta por la clase energética más elevada posible. Puede ser una inversión un poco mayor ahora pero la amortizarás rápidamente.

Además de todo esto puedes revisar el precio que están aplicándote según tu tarifa de acceso. Para la 2.0A y 2.0DHA (hasta 10 kW de potencia con y sin discriminación horaria respectivamente) la tarifa más competitiva es la TUR (Tarifa de último Recurso).

Y recuerda, si te ofrecen algún descuento pide todas las condiciones por escrito, estúdialas con calma y fíjate bien en la letra pequeña.

Como ves ahorrar energía no es una misión imposible.

Fuente Holaluz.com

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¿Cómo ahorrar en tu factura de gas? Medidas de ahorro en calefacción

¿Cómo ahorrar gas natural en mi vivienda?

El gas natural es una de las energías más económicas comparada con la electricidad, el gas butano, propano o gasóleo. Sin embargo, en los meses de invierno, la factura de gas puede verse aumentada debido a su mayor uso.

La calefacción es lo que más consume gas natural en una vivienda, por lo que es una de las causas de que la factura de gas se eleve en los meses de frío. Para reducir sus recibos, los clientes tienen distintas opciones:

  1. Cambiar tarifa de gas (previa comparación de las distintas ofertas del mercado)
  2. Cambio de compañía de gas
  3. Reducción del consumo de gas

El cliente puede contratar la tarifa de gas que mejor se adapte a sus necesidades con la ayuda del comparador de gas.

¿Cómo reducir el consumo de gas natural?

Como se ha mencionado anteriormente, la calefacción es la que consume más gas natural en una vivienda. Es importante que esta funcione correctamente y que el uso que haga del suministro sea siempre eficiente. Por ello, es aconsejable instalar los radiadores debajo de las ventanas y purgarlos antes de la llegada del frío.

Además de seguir estos consejos con la calefacción, el cliente puede ahorrar en la factura de gas siguiendo una serie de consejos de ahorro en su rutina diaria.

  • Medidas para ahorrar gas natural en casa:
  • Regular la temperatura de la vivienda: se recomienda poner la calefacción entre 19 y 21 grados en las horas diurnas y entre 15 y 17 grados en horas nocturnas. Por cada grado superior, el consumo de gas se incrementa aproximadamente un 7%
  • Regular la caldera a 45 grados como máximo
  • Regular la temperatura del agua caliente entre 30 y 35 grados
  • Poner termostatos para regular la temperatura de las distintas estancias de la vivienda
  • Revisar la instalación de gas, ya que si esta se encuentra en buen estado, realizará un consumo eficiente
  • Aprovechar el calor residual a la hora de cocinar
  • Mejorar aislamiento de la vivienda

¿Cuál es el consumo de gas de una casa?

Cada usuario tiene una serie de necesidades y hábitos de consumo que determinan la tarifa de acceso de gas a contratar en la vivienda o local. Existen cuatro tarifas de gas en función del consumo anual y del uso que se haga del suministro.

Tarifas de gas 2019

3.1 Inferior a 5.000kWh/año
  • Cocina
  • Agua caliente sanitaria
3.2 Entre 5.000 y 50.000kWh/año
  • Cocina
  • Agua caliente sanitaria
  • Calefacción
3.3 Entre 50.000 y 100.000kWh/año Grandes consumos
3.4 Superior a 100.000kWh/año Grandes consumos

¿Qué tarifa de gas es más económica?

Como se ha señalado anteriormente, una de las formas de ahorrar en la factura de gas es cambiando de tarifa y contratando una que se adapte mejor los hábitos de consumo del cliente. Para ello, este cuenta con la ayuda del comparador de tarifas de gas, donde encontrará la mejor oferta tras presentar los siguientes datos:

  • Estimación de consumo anual de gas
  • Uso del suministro de gas natural
  • Hábitos de consumo
  • Número de personas que habitan en el inmueble
  • Características de la vivienda: dimensiones, equipamiento e instalación

Una vez que el cliente cumplimente todos estos datos, el comparador le mostrará todas aquellas tarifas de gas que mejor se adaptan a sus necesidades.

Además, a la hora de contratar una tarifa de gas, el cliente debe tener en cuenta todas y cada una de sus condiciones de contratación, sobre todo:

¿Cómo cambiar la tarifa de gas natural?

Si tras comparar las distintas tarifas de gas del mercado, el cliente encuentra una que se adapta mejor a sus necesidades o que le ofrezca mejores descuentos, podrá cambiarse de tarifa con la compañía que desee.

El cambio de tarifa de gas suele ser un trámite 100% gratuito. Sin embargo, si la tarifa contratada tiene periodo de permanencia, el cliente deberá abonar una penalización económica por finalizar su contrato antes del tiempo estipulado.

  • Documentación cambio de tarifa de gas:
  • Datos del titular: nombre, apellidos y DNI
  • Datos de contacto: teléfono y email
  • Datos bancarios
  • Dirección de la vivienda
  • Código CUPS
  • Tarifa de acceso
  • Certificao de instalación individual de gas

El plazo para que se haga efectivo el cambio de tarifa de gas oscila entre los 15 y 20 días hábiles, y es que hasta que no finalice el periodo de facturación vigente no podrá efectuarse el cambio.

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Las 10 claves para saber cómo ahorrar en la factura de la luz durante la cuarentena

España está en estado de cuarentena desde que el pasado fin de semana el Gobierno decretase el estado de alarma, como consecuencia de la pandemia del coronavirus. Uno de los impactos del confinamiento ha sido un aumento notable en el consumo energético de los hogares españolas. 

En este sentido, la startup de energía, Bulb ha desarrollado un decálogo sobre cómo reducir el consumo de energía doméstica y evitar así, subidas en la factura de la luz. 

La temperatura

La calefacción, sobre todo si es eléctrica, supone un gasto considerable en los meses de invierno. Cada grado que aumentes por encima de los 20º, puede hacer que tu factura suba hasta un 10%. Para evitar gastos innecesarios, mantén tus radiadores a 20-21ºC.

Además, apaga o baja la calefacción una hora antes de acostarte y cierra puertas y ventanas para evitar que se “escape” el calor. También es importante que no cubras los radiadores ni pongas objetos al lado (por ejemplo, la ropa húmeda). Si el aire caliente no se distribuye bien por la casa, tendrás la sensación de que hace frío.

Controla la nevera

Por lo general, +5°C es suficiente para un frigorífico y -18°C para un congelador. Si pones temperaturas más frías, el consumo aumentará mucho y no servirá para conservar mejor los alimentos.

Tener el frigorífico al máximo puede subir la factura unos 10-15€ al mes. Intenta no meter comida caliente en la nevera y optimiza el almacenamiento para que el frío se distribuya correctamente.

Lava tu ropa a 30 grados 

Más del 80% de la energía que consume una lavadora se destina a calentar el agua. Reduce la temperatura de lavado a 30º y asegúrate de llenar la lavadora antes de ponerla en marcha.

Intenta no usar la secadora (si es que la tienes…)

Si puedes y tienes espacio, utiliza un tendedero interior o exterior para secar la ropa.

Y en cuanto al lavavajillas 

Intenta poner siempre los programas de lavado económicos (algunas marcas los llaman “eco”) y de baja temperatura. Igual que pasa con la lavadora, la mayoría de la energía se va en calentar el agua.

Cocinar está bien… pero intenta evitar el horno

Es uno de los electrodomésticos que más energía consumen. Si puedes, utiliza el microondas, necesita más potencia pero es más eficiente y tarda menos.

Vitrocerámica y horno

Ambos mantienen el calor varios minutos después de apagarlos (excluyendo inducción). Utiliza este calor para que los alimentos acaben de cocinarse.

Luz natural

Sube las persianas y corre las cortinas para que entre la mayor cantidad de luz natural posible. Así evitarás encender las luces antes de tiempo.

Bombillas, mejor si son LED

Aunque son las más caras, a la larga merecen la pena. Suponen un ahorro energético de hasta un 90% comparadas con las incandescentes y tienen la mayor vida útil de todos los modelos de bombillas (incandescentes, bajo consumo, halógenas y LED).

Desconecta tus aparatos, incluso en standby 

Desenchufa del todo tus aparatos electrónicos (televisión, cargadores del móvil, router, ordenadores, etc.). Puedes utilizar regletas, te será más fácil. Si te resulta pesado, prueba a comprar temporizadores para tus enchufes. Podrás programarlos y decidir a qué hora quieres que se desconecten (así puedes tenerlos toda la noche desconectados, por ejemplo).

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Consejos y trucos para ahorrar en la factura del gas

El gasto medio de un hogar en España en gas natural es de 40 euros. En una vivienda, el consumo de gas puede ir para el agua caliente, la calefacción, la cocina, etcétera. En ocasiones, parece que solo se tiene en cuenta el gasto en electricidad, pero en muchos de los hogares de nuestro país el gas supone uno de los mayores desembolsos mensuales.

Así lo corrobora el último estudio llevado a cabo por Fintonic, el cual afirma que los suministros del hogar como el gas, junto a la electricidad y el agua, nos costaron una media de 86,6 euros durante el periodo comprendido entre septiembre de 2015 y agosto de 2016.

La media de gasto mensual es de 40 euros, aunque varía en función de si, efectivamente, se tiene la calefacción eléctrica y del clima de la zona en que se viva. De las familias españolas con gas en casa, la mitad tiene gas natural, a lo que le siguen las bombonas de butano (un 33,6%), gasóleo (un 11,1%) y el 2,5% que está suministrado por propano. Tan solo el 3,3% tiene un sistema de autoproducción eléctrica, tal y como señala la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

El gasto en luz y gas supone, de media, el 5% del desembolso mensual de una familia en nuestro país. Este gasto se ha ido reduciendo en los últimos años a raíz de la crisis, cuando las familias buscaban el ahorro por encima de todo y se prefería reducir primero el consumo de calefacción respecto a otros gastos.

Aun así, España es el quinto país europeo que más paga de electricidad y el tercero en el gasto de gas, según los últimos datos del Eurostat. Estos datos podrían hacernos creer que somos uno de los países más fríos de Europa, sin embargo, las tarifas son más elevadas que en otros países en los que el clima es mucho más frío, como puede ser el caso de Finlandia.

Se hace necesario tener una cultura y un hábito de ahorro en el consumo de gas, al igual que con el dinero. Desde Fintonic ya nos dieron las claves para reducir la factura de la luz, por lo que aquí van una serie de consejos y acciones para poner en práctica y conseguir ahorrar en la factura del gas.

– Aprovechar el sol. Además de luz, el sol aporta calor, por lo que subiendo las persianas y abriendo las cortinas lograremos que la temperatura suba unos grados sin necesidad de encender la calefacción.

– Poner el termostato a los grados adecuados. 21 grados es una temperatura suficiente para estar a gusto en casa, y cada grado por encima incrementa el consumo un 7%, por lo que es muy recomendable no subir de ese marcador. Cuando hay mucha gente en casa, además, el ambiente se carga y la temperatura sube, siendo una buena opción bajar un par de grados la calefacción en estos casos.

– Tener en cuenta todas las zonas de la casa. No todas las estancias son iguales, porque dependiendo de la orientación, de las horas de luz o del tamaño de la habitación, pueden ser más o menos cálidas. En zonas en las que no se pase mucho tiempo, pero sean frías, se puede optar por cerrar la puerta o bajar el termostato a 15 grados, solo para que esté algo más atemperada. En la habitación, por ejemplo, se suele recomendar bajarlo a 18 grados para dormir.

– Revisión. Siempre es recomendable hacer una revisión de las instalaciones. Especialmente si se tiene calefacción, se deben purgar los radiadores antes de cada temporada y vigilar que están en perfecto estado y hacer las reformas convenientes una vez se termine la temporada de frío.

– Abrigarse. Es muy importante adecuar la ropa que llevamos con la temperatura, pudiendo así reducir los grados de la calefacción simplemente añadiéndonos una prenda.

– Ventilar con la calefacción apagada. Es bueno ventilar el hogar para renovar el aire, pero solo si se hace con la calefacción apagada ya que, de no ser así, se estará perdiendo el calor y energía.

– Aislar puertas y ventanas. Es importante tener unas ventanas y puertas con cerramientos eficientes, de manera que no se pierda calor a través de ellas. En caso de no poder renovarlas, y de tener sistemas antiguos, es conveniente colocar gomas en los bajos de las puertas, bajar las persianas cuando se vaya el sol para conseguir aislar más y todas las medidas con las que se evite derrochar calor.

– Realizar un buen mantenimiento de la caldera. Como mínimo, se debe hacer una revisión cada cinco años, de manera que se reduzca el riesgo de accidentes y se asegure su correcto funcionamiento y eficiencia. Al pasar 15 años, debe ser sustituida.

– Agua caliente a 45 grados. Es una buena medida programar la caldera a 45 grados como máximo, ya que con subirlos a 60 supondría un importante desembolso y nunca se va a utilizar a temperaturas tan altas para, por ejemplo, ducharse.

– Acortar el tiempo en la ducha. Intenta ducharte en el menor tiempo posible, apagando el agua cada vez que te enjabones. Ahorrarás agua y gas y desperdiciarás menos agua.

– Colocar el mando del grifo en el frío. De esta manera solo se utilizará el agua caliente cuando sea necesario. En momentos como lavarse los dientes o fregar saldrá de forma predeterminada agua fría, por lo que se ahorrará el gasto de la caliente.

– Aprovechar el calor residual. Cuando se está cocinando al horno o en la cocina, o se está planchando, se produce un aumento de temperatura. Hay que aprovecharlo y bajar el termostato.

– Colocar estratégicamente las fuentes de calor. Los radiadores bajo las ventanas es la mejor ubicación para que se distribuya el aire. No hay que obstruir, eso sí, las salidas de calor con muebles, puertas o cortinas.

Fintonic.

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Más de 20 trucos para ahorrar en la factura del gas que no fallan

¿Cómo ahorrar en la factura del gas?

El gas es una energía limpia que muchos hogares prefieren para sus sistemas de calefacción, el calentamiento de agua y el preparado de alimentos. En general, es una energía que suele ser un poco más barata que la electricidad, pero aún así el gasto en gas de muchos hogares es una preocupación habitual. Por eso, no está de más seguir algunos consejos para ahorrar un poco en el recibo del gas y, de paso, ayudar un poco al medio ambiente. En Diario Femenino te mostramos más de 20 trucos para ahorrar en la factura del gas que no fallan. ¡Apunta!

Aquellos hogares que tienen calefacción instalada mediante gas natural u otro tipo de gas, suelen ver aumentada la factura cuando llega el invierno de forma considerable. Por eso, es importante conocer bien cómo gestionar el ambiente de la casa con el fin de reducir el consumo de gas. Toma nota de estos consejos que pueden ayudarte.

1 Instala un termostato que regule la temperatura

Si aún no lo tienes, quizás sea el momento de pensar en invertir en uno, porque además de ayudarte a mantener una temperatura agradable en tu hogar, podrás ahorrar en la factura del gas.

2 Mantén el termostato a una temperatura media

No hace falta tener la calefacción a tope como si estuviéramos en verano y tuviéramos que ir por la casa en camiseta de tirantes. Lo recomendado es fijar una temperatura de 19 a 22 grados centígrados, suficiente para mantenerse cómoda en tu hogar en invierno con un ligero jersey en casa y reducir un poco el recibo del gas a fin de mes.

3 Aprovecha la luz solar

¡La luz del sol es gratis! Así que aunque vivas en un clima frío, si tienes la suerte de poder disfrutar del sol durante el día, lo mejor que puedes hacer es abrir tus cortinas y dejar que los rayos del sol calienten tu hogar. Esto agregará unos grados de calor a tu casa, grados que ahorrarás en calefacción.

4 Baja el termostato de noche

Otro truco infalible para ahorrar un poco es bajar el termostato por la noche, e incluso apagar la calefacción. Al fin y al cabo, no hay nada como dormir calentito bajo las sábanas, gracias al efecto de un buen edredón o nórdico.

5 Utiliza calentadores de cama

Sí, como hacían las abuelitas antiguamente. Un buen calentador de agua que caliente la cama justo antes de irte a dormir, te permitirá disfrutar del calor toda la noche sin necesidad de usar calefacción. Recuerda quitarlo antes de dormir para evitar accidentes.

6 Regula la calefacción según las habitaciones

Si tienes una habitación que usas como trastero, ¿qué sentido tiene tener la calefacción a tope ahí? La idea es que mantengas la calefacción más alta en aquellos espacios de la casa donde pasas más tiempo.

7 Instala puertas y ventanas aislantes

Si estás pensando en hacer una reforma en tu casa, piensa en invertir en unas buenas ventanas aislantes que no permitan el paso del aire gélido en invierno. Una buena puerta aislante de la entrada de tu casa también es indispensable.

8 Usa sistemas de aislamiento en puertas y ventanas

¿Sabías que el 5% del calor se escapa por las rendijas de las puertas y ventanas? Para evitar esa escapada de calor, usa cortinas de tejidos gruesos en las ventanas y tapa las rendijas inferiores de las puertas con burletes aislantes (o si no puedes contar con uno, usa esterillas o alfombras). También es importante que mantengas las puertas de la casa cerradas para evitar el movimiento de aire frío, siempre y cuando mantengas tu casa ventilada diariamente.

9 Purga los radiadores

Si no purgas los radiadores cada año como es recomendable, puede que tu sistema de calefacción no esté funcionando eficientemente y gastes más gas de lo necesario para calentar tu hogar.

10 Usa tejidos apropiados en invierno para tu hogar

Últimamente está muy de moda la palabra cozy para designar esos tejidos calentitos y agradables que sobre todo en invierno solemos valorar tanto. Pues eso, llena tu hogar con ese tipo de tejidos en los sillones, la ropa de cama, cortinas… De esta manera, tu casa estará mucho más calentita sin necesidad de tanta calefacción.

11 Invierte en una buena alfombra

Una alfombra calentita en el salón o la habitación te puede ayudar a reducir el consumo de gas mucho más de lo que imaginas. 

Trucos para reducir el recibo del gas

Solemos olvidarnos de que una gran parte de nuestro recibo de gas se va en el sistema de agua caliente de la ducha y los grifos de nuestra casa. Por ello, es importante tener en cuenta algunas consideraciones que pueden ayudarnos a ahorrar gas.

12 Mantén tu caldera a punto

Es importante que la caldera del agua (también llamado boiler) esté en las mejores condiciones. Lo recomendable es hacer una revisión profesional de la caldera cada 5 años y cambiarla por completo cada 15 años.

13 Usa sistemas de acumulación de agua caliente

Si vas a cambiar la caldera o boiler, elígelo con sistema de acumulación de agua caliente. Es mucho más efectivo que los que son de producción instantánea.

14 Revisa los grifos que gotean

Las pérdidas de agua de los grifos no solo afectan a nuestra factura del agua, sino que si son los de agua caliente, también a nuestro recibo de gas.

15 Reduce el consumo de agua

Duchas más cortas significa menos agua caliente y, por tanto, menos consumo de gas. En realidad, tus hábitos energéticos están interconectados. 

Consejos para gastar menos gas y pagar menos cada mes

¿Sabías que la forma en la que cocinas puede ayudarte a ahorrar bastante en la factura del gas? Te contamos algunos trucos infalibles que se verán reflejados a fin de mes. Por cierto, la mayor parte de estos trucos también sirven para cocinas eléctricas o vitrocerámicas.

16 Usa apropiadamente las hornillas

El tamaño de la hornilla que decides usar debe ser elegido en función del tamaño del recipiente que uses para cocinar. Un recipiente pequeño con una hornilla grande es energéticamente poco eficiente.

17 Tamaño justo de las cacerolas

No elijas una cacerola enorme para hacer un guiso para dos, necesitará más tiempo para calentarse y, por tanto, más gas.

18 Aprovecha el horno

Cuando vayas a usar el horno (tanto si es de gas como eléctrico) aprovecha para hacer varias preparaciones a la vez, de manera que no desperdicies el alto consumo energético del horno. Además, si tu horno solo cuenta con una bandeja de rejilla, quizás sea el momento de invertir en otra para poder hacer más rápido varios platos al mismo tiempo.

19 Tapa los recipientes mientras cocinas

Este sencillo paso ahorra muchísima energía en la preparación caliente de alimentos. Un truco sencillo que se verá reflejado en tu bolsillo.

20 Usa olla a presión

Las ollas a presión permiten preparar los alimentos en menos tiempo y, por tanto, usar menos gas para su preparación.

21 Revisa tu estufa

Si tienes una estufa desde hace años, es el momento de llamar a un profesional para que la revise y te cerciores de que esta funcionando adecuadamente. Como consejos generales es conveniente mantener las hornillas limpias, revisar que la conexión sea adecuada (válvula y mangueras) y fijarse en el color de la flama. Si la flama es amarilla, significa que la estufa no está funcionando adecuadamente. Se recomienda hacer una revisión profesional cada 2 años. 

¿Y tú? ¿Conoces algún otro truco para reducir el recibo de gas cada mes? ¡Compártelo en los comentarios y ayuda a otras lectoras que quieren ahorrar como tú!

Puedes leer más artículos similares a Más de 20 trucos para ahorrar en la factura del gas que no fallan, en la categoría de Trucos de casa en Diario Femenino.

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